Calculadora de
Interés Compuesto
Compara cómo podrían evolucionar tus aportaciones bajo una tasa anual constante y distintos plazos.
Capital final simulado
44.665,27 €
Total Aportado
29.000,00 €
Rendimiento simulado
+15.665,27 €
Evolución de tu Inversión (Años)
¿Qué es el interés compuesto?
El interés compuesto reinvierte los rendimientos generados para que también puedan producir nuevos rendimientos en los periodos siguientes.
Con el paso del tiempo, esa reinversión puede acelerar el crecimiento del capital, aunque el resultado real siempre depende de la rentabilidad, las comisiones, la fiscalidad y la regularidad de las aportaciones.
Un ejemplo muy humano: empezar antes pesa más que afinar el producto perfecto
Una de las lecciones más repetidas al usar esta calculadora es que empezar con 150 o 200 EUR al mes durante muchos años suele tener más impacto que esperar "al momento ideal" para invertir más cantidad. La intuición empuja a posponer; la simulación suele demostrar justo lo contrario.
Por eso esta herramienta no está pensada para vender una promesa de rentabilidad exacta, sino para ayudarte a visualizar decisiones: qué cambia si empiezas hoy, si retrasas cinco años el plan o si aumentas una pequeña aportación mensual. Ese tipo de comparación es mucho más útil que una cifra aislada.
Fórmula Matemática del Interés Compuesto
La fórmula clásica es A = P (1 + r/n)^(nt). Esta calculadora añade las aportaciones al final de cada mes y aplica una tasa nominal anual constante dividida entre doce. No incorpora inflación, comisiones, impuestos, volatilidad ni cambios de rentabilidad.
Claves para comparar escenarios con prudencia
- Compara plazos: un horizonte mayor da más periodos de composición, pero no elimina el riesgo ni garantiza una rentabilidad.
- Usa aportaciones sostenibles: prueba cantidades que puedas mantener sin comprometer gastos esenciales ni tu fondo de emergencia.
- Separa costes e inflación: usa escenarios de menor rentabilidad para aproximar costes conocidos; para expresar el saldo en euros de hoy, descuenta la inflación acumulada por separado.
Cómo usar la simulación sin engañarte
- Prueba varios escenarios: uno prudente, uno central y uno optimista.
- No ignores comisiones: una pequeña diferencia anual erosiona mucho a largo plazo.
- Piensa en constancia real: mejor una aportación sostenible que una cifra brillante pero imposible de mantener.
- Recuerda que es una herramienta de decisión: no una predicción exacta del mercado.